esguince cervical hiperextension

Todo sobre el esguince cervical

El esguince cervical, también conocido como latigazo cervical por su movimiento característico, es una lesión producida por un movimiento brusco y anormal de la columna cervical. En la mayoría de los casos se produce por realizar una flexión brusca seguido de una extensión excesiva del cuello y la causa más frecuente de estos esguinces cervicales son los accidentes de moto y coche.

Síntomas

Los síntomas del esguince cervical pueden variar según el paciente y en función de la lesión en cuestión. Dichos síntomas pueden aparecer de forma inmediata o transcurridas unas horas tras el accidente, siendo variables según el grado de intensidad, llegando incluso a la tetraplejia en los casos más severos.

Las más habituales son debilidad en los músculos, dolores de cabeza y espalda o vértigos. Generalmente tardan en desaparecer pocas semanas, pero cabe la posibilidad de tener consecuencias más a largo plazo, que en el peor de los casos pueden ser permanentes.

Otros síntomas que se pueden producir son: rigidez en el cuello, dolor en el cuello irradiado a hombros y/o brazos, dolor en la parte baja de la espalda, mareos, adormecimiento del brazo o la mano, zumbidos en los oídos, sordera y ruidos o pitidos de oídos, visión borrosa o alteraciones visuales, problemas de concentración, alteraciones y pérdidas de memoria, disfunción de la articulación temporomaxilar, vértigo, ansiedad, insomnio, cansancio e irritabilidad.

Diagnóstico

Para diagnosticar si el paciente sufre un esguince cervical el médico realizará una exploración física del cuello comprobando la alineación y simetría del cuello.

Evaluará los movimientos de flexión y rotación a 45º, la fuerza muscular del cuello y los músculos paravertebrales.

También se realizarán pruebas de diagnóstico por imagen para determinar el grado de la lesión, como radiografía o resonancia magnética.

Grados de un esguince cervical

Según su gravedad y la intensidad de los daños causados, podemos diferenciar entre 5 tipos de esguinces cervicales:

  1. Grado 0. La contractura muscular, así como el dolor son leves, siendo poco evidentes los signos de dicha dolencia.
  2. Grado 1. La contractura, acompañada de la rigidez y el dolor son más evidentes, así como más intensos. No obstante, no aparecen signos a nivel físico a primera vista del origen de la lesión.
  3. Grado 2. En este caso, la contractura es mucho más evidente, limitando incluso el movimiento. Otra característica es que el dolor aumenta de manera intensa.
  4. Grado 3. El fuerte dolor y la intensidad de la contractura, limita por completo el movimiento del cuello. Entre otras dolencias, este tipo de latigazo cervical puede generar falta de fuerza, pérdida de los reflejos y sensibilidad excesiva. En la mayoría de casos del grado 3 es necesario emplear un collarín.
  5. Grado 4. Estamos frente a una lesión grave, con luxaciones vertebrales y/o fracturas de huesos. En este grado, el collarín no es suficiente y hay que recurrir a la intervención quirúrgica para encontrar una solución.
Mecanismo de un esgunce cervical

Tratamiento

  • Reposo relativo; evitando prácticas deportivas y movimientos violentos del cuello, para evitar el sobreesfuerzo y relajar la musculatura.
  • Collarín: en muchos casos se prescribe el uso de un collarín con el objetivo de limitar la movilidad del cuello y aliviar el dolor. No se recomienda utilizarlo durante más de 72 horas como máximo, puesto que se ha comprobado que las inmovilizaciones más allá de este tiempo, retrasan el proceso natural de curación.
  • Tratamiento frío: aplicación de frío/hielo, el mejor reductor de la inflamación muscular, en las 48 horas posteriores a la lesión
  • Tratamiento con calor a partir de las 48 horas, ya sea con mantas eléctricas, bolsas de agua caliente o infrarrojos en la zona dañada durante 20 minutos con el objetivo de conseguir la vasodilatación, relajación muscular y reducción del dolor
  • Tratamiento postural, informando al lesionado de la adecuada posición de la columna vertebral en sus actividades cotidianas para una mejor y más rápida recuperación.
  • Ejercicios recomendados:
    • Cuello: realizar ejercicios suaves de la cabeza, como la extensión lateral (acercar la oreja al hombro) y de rotación (mover la cabeza hacia la derecha y la izquierda).
    • Hombros y brazos: elevación de hombros, con flexión, extensión, abducción y aducción de las extremidades superiores.
  • Fármacos: el tratamiento recomendado suele ser el paracetamol y/o ibuprofeno para reducir el dolor y la inflamación.
  • Fisioterapia: se basará en fórmulas descontracturantes con masajes, corrientes, ultrasonidos, etc. El fisioterapeuta también puede recomendar ejercicios para fortalecer la musculatura del paciente, así como para mejorar la postura y poder recuperar por completo la movilidad.

Factores de riesgo

Existen ciertos factores que aumentan la posibilidad de que una persona sufra un esguince cervical:

  • Sexo: las mujeres tienen más del doble de posibilidades que los hombres de sufrir un esguince cervical, debido a su menor fuerza en los músculos del cuello.
  • Edad: los jóvenes y adolescentes son los principales afectados
  • Antecedentes clínicos: un paciente con un historial de dolor cervical tendrá más riesgo de sufrir un esguince cervical que otro que no presenta dolores
  • Accidente de automóvil: un golpe en un medio automovilístico suele provocar el esguince cervical.

Complicaciones del esguince cervical

Lo habitual es que no queden secuelas de un latigazo cervical. Sin embargo, una recuperación incorrecta de la zona afectada o un diagnóstico erróneo pueden desencadenar la persistencia del dolor, así como otras complicaciones desafortunadas en el área del cuello y de la columna vertebral, que a su vez pueden dar pie a otro tipo de patologías.

En pocos casos se han observado graves complicaciones, pero algunas de estas podrían ser:

  • Trastornos visuales, si la arteria carótida interna o un vaso específico se han visto comprometidos.
  • Lesiones en los nervios que causan hormigueo, trastornos de la sensibilidad o parálisis en ciertas regiones. Afectando también el área del hombro o del brazo, así como las manos.
  • Pérdida de memoria en el período inmediatamente anterior o posterior al accidente.
  • Daño óseo a la columna cervical (fracturas vertebrales).
  • Lesiones en la médula espinal con pérdida de funciones motoras.
  • Náuseas severas con vómitos.
  • Lesión cerebral traumática simultánea.
  • Inconsciencia.


Fuente imagen destacada: https://www.neurocirugiaequipodelatorre.es/el-latigazo-cervical-una-lesion-tipica-del-verano