Rehabilitación tras un Ictus

Tras un ictus, los programas de fisioterapia y rehabilitación son fundamentales para ayudar a los pacientes a recuperar las habilidades perdidas, reaprender las tareas y trabajar para volver a ser independientes.

¿Qué es la rehabilitación del ictus?

Tras la hospitalización por un ictus, muchos pacientes siguen teniendo problemas con las funciones físicas, del habla y mentales. La rehabilitación de estos problemas puede ofrecerse en una variedad de entornos.

Los programas de rehabilitación son fundamentales para ayudar a los pacientes a recuperar las habilidades perdidas, reaprender las tareas y trabajar para volver a ser independientes.

En muchos casos, existe un gran potencial de recuperación del cerebro. Con una rehabilitación diligente, estas perspectivas pueden mejorar aún más. Incluso si los principales déficits neurológicos no mejoran, el funcionamiento de los pacientes puede mejorar a medida que aprenden formas de compensar sus problemas.

Algunos factores que influyen en el éxito de la rehabilitación del ictus son:

  • El alcance de la lesión cerebral. Cuanto menos grave sea la lesión, mayores serán las posibilidades de recuperación.
  • La actitud del superviviente del ictus. La actitud positiva de un superviviente puede ayudarle a afrontar los momentos difíciles y a centrarse en mejorar.
  • El apoyo de la familia. La familia del superviviente de un ictus puede ser la forma más importante de apoyo durante la rehabilitación. Los miembros de la familia pueden reafirmar a los supervivientes del ictus que se les quiere, se les necesita y siguen siendo importantes para la familia.
  • Tiempo hasta el inicio de la rehabilitación. La rehabilitación debe comenzar lo antes posible después del ictus. Incluso las tareas más sencillas, como ejercitar los músculos paralizados y girar a la persona en la cama, deben comenzar muy pronto después del ictus. La rehabilitación del ictus tiene más éxito cuando es un esfuerzo de equipo. El superviviente del ictus y su familia deben colaborar con el médico, la enfermera y otros especialistas en rehabilitación.

¿Qué ocurre después de que el paciente con ictus abandone el hospital?

La rehabilitación del ictus se ofrece en varios entornos. Los médicos, los terapeutas y los gestores de casos determinarán qué entorno proporcionará el tratamiento más adecuado basándose principalmente en la discapacidad del ictus y el pronóstico de mejora. Dichos como “sin dolor no hay ganancia” y “úselo o piérdalo” no se aplican a los pacientes con ictus. Más ejercicio no es necesariamente mejor.

Un programa de rehabilitación seguro y eficaz permite a los pacientes recuperarse a un ritmo que se ajusta a sus necesidades y capacidades. Los pacientes suelen moverse entre varios niveles de atención durante su recuperación. Decidir el entorno adecuado para la rehabilitación implica muchos elementos:

  • La gravedad y las características únicas de los problemas físicos causados por el ictus
  • La presencia de otras condiciones médicas como artritis, enfermedad renal o enfermedad cardíaca
  • La disponibilidad y la ubicación de los familiares y amigos
  • La cobertura del seguro para los servicios de rehabilitación

¿Cuáles son las opciones para la rehabilitación del ictus?

Rehabilitación aguda

Se proporcionan tres o más horas de terapia cinco días a la semana, y a veces durante el fin de semana. Los médicos pueden visitar al paciente cinco o más días a la semana. Los pacientes en este nivel de atención deben demostrar la capacidad de tolerar y beneficiarse del ejercicio y el entrenamiento intensivos.

Rehabilitación subaguda o de enfermería especializada

En este tipo de rehabilitación, se ofrecen una o dos horas de tratamiento de rehabilitación cinco días a la semana. Los pacientes de este entorno suelen estar recuperándose de problemas médicos difíciles y son capaces de tolerar un ritmo de ejercicio moderado. Los médicos supervisan los cuidados médicos y de rehabilitación, y visitan al paciente cuando es necesario, normalmente tres veces por semana.

Rehabilitación ambulatoria

Significa que el paciente vive en su casa y se desplaza dos o tres veces por semana a un centro de rehabilitación para recibir unas horas de tratamiento. Normalmente, los familiares llevan a los pacientes a sus tratamientos. Los terapeutas pueden hacer mucho más en el centro que en el domicilio del paciente.

Rehabilitación en el hogar

Este tipo de rehabilitación suele ser para pacientes confinados en casa con problemas muy leves y un amplio apoyo familiar. Los miembros del equipo terapéutico se desplazan al domicilio del paciente, normalmente durante 2 ó 3 horas de terapia a la semana. Se ofrecen servicios de terapia sencillos.

Rehabilitación hospitalaria de cuidados agudos de larga duración

Estos servicios de rehabilitación se prestan en unidades hospitalarias especiales diseñadas para atender a pacientes con problemas médicos importantes que requieren un tratamiento intenso (pacientes que requieren respiradores para la respiración, diálisis, medicamentos que ayudan a la función cardíaca). Los médicos visitan al paciente con frecuencia.

Cuidados de recuperación en residencias de ancianos

Este tipo de atención es el nivel menos intensivo de atención de rehabilitación en un entorno institucional. Los pacientes participan en un programa de ejercicios unas horas a la semana, generalmente en grupo.

¿Cuánto dura la rehabilitación?

La rehabilitación del ictus lleva tiempo. Cada avance en las habilidades y el estado del paciente es una victoria, y con el tiempo estas pequeñas victorias empiezan a sumarse. Para las personas que reciben servicios de rehabilitación en un entorno agudo, subagudo, especializado, LTAC o en una residencia de ancianos, el período de tratamiento suele durar de dos a cuatro semanas. Después de esto, muchos pacientes pueden volver a casa y contratar servicios de terapia durante varios meses mientras siguen recuperándose.

¿Participa la familia?

Sí. El tiempo que los especialistas en rehabilitación pasan con el paciente en rehabilitación es sólo un “parpadeo” en la vida de ese paciente. La participación activa de la familia y los amigos en el proceso de rehabilitación del paciente ayuda a que éste alcance el éxito. Los seres queridos del paciente pueden ayudar a los especialistas a entender cómo era el paciente antes del ictus y ayudar a planificar el mejor resultado después de que el paciente vuelva a casa.