Qué es la Ciática y cómo tratarla

El dolor de ciática se debe a una irritación, inflamación, pinzamiento o compresión de un nervio en la parte baja de la espalda. La causa más común es una hernia discal o una hernia de disco que ejerce presión sobre la raíz nerviosa. La mayoría de las personas con ciática mejoran por sí solas con el tiempo y con tratamientos de autocuidado.

¿Qué es la ciática?

La ciática es un dolor nervioso provocado por una lesión o irritación del nervio ciático, que se origina en la zona de los glúteos. El nervio ciático es el más largo y grueso (casi el ancho de un dedo) del cuerpo. En realidad, está formado por cinco raíces nerviosas: dos de la región inferior de la espalda, llamada columna lumbar, y tres de la sección final de la columna, llamada sacro. Las cinco raíces nerviosas se unen para formar un nervio ciático derecho y otro izquierdo. En cada lado del cuerpo, un nervio ciático recorre las caderas, las nalgas y baja por una pierna, terminando justo debajo de la rodilla. El nervio ciático se ramifica luego en otros nervios, que continúan bajando por la pierna hasta el pie y los dedos.

Si tienes «ciática», experimentarás un dolor de leve a intenso en cualquier parte del trayecto del nervio ciático, es decir, en cualquier lugar desde la parte baja de la espalda, pasando por las caderas, las nalgas y/o bajando por las piernas. También puede causar debilidad muscular en la pierna y el pie, adormecimiento de la pierna y una desagradable sensación de hormigueo en la pierna, el pie y los dedos del pie.

¿Qué causa ciática?

La ciática puede deberse a varias afecciones médicas, entre ellas:

  • Una hernia discal o un deslizamiento de disco: provoca presión sobre una raíz nerviosa. Esta es la causa más común de la ciática. Los discos son las almohadillas de amortiguación entre cada vértebra de la columna vertebral. La presión de las vértebras puede hacer que el centro gelatinoso de un disco se abulte (hernia) a través de un punto débil en su pared exterior. Cuando se produce una hernia discal en una vértebra de la zona lumbar, puede presionar el nervio ciático.
  • La enfermedad degenerativa del disco: es el desgaste natural de los discos entre las vértebras de la columna vertebral. El desgaste de los discos acorta su altura y hace que los conductos nerviosos se estrechen (estenosis espinal). La estenosis espinal puede pellizcar las raíces del nervio ciático cuando salen de la columna vertebral.
  • La estenosis espinal es el estrechamiento anormal del canal espinal. Este estrechamiento reduce el espacio disponible para la médula espinal y los nervios.
  • La espondilolistesis es un deslizamiento de una vértebra de modo que se desalinea con la que está por encima, estrechando la abertura por la que sale el nervio. El hueso espinal extendido puede pellizcar el nervio ciático.
  • Lesión por traumatismo en la columna lumbar o el nervio ciático.
  • Tumores en el canal espinal lumbar que comprimen el nervio ciático.
  • El síndrome piriforme es una afección que se desarrolla cuando el músculo piriforme, un pequeño músculo que se encuentra en la profundidad de las nalgas, se tensa o sufre espasmos. Esto puede presionar e irritar el nervio ciático. El síndrome del piriforme es un trastorno neuromuscular poco frecuente.
  • El síndrome de la cauda equina es una enfermedad rara pero grave que afecta al haz de nervios situado al final de la médula espinal, llamado cauda equina. Este síndrome provoca dolor en la pierna, entumecimiento alrededor del ano y pérdida de control de los intestinos y la vejiga.

¿Dónde ocurre la ciática?

El término «ciática» se utiliza comúnmente para describir cualquier dolor que se origina en la parte baja de la espalda y se irradia hacia la pierna. Lo que este dolor tiene en común es una lesión en un nervio: una irritación, inflamación, pellizco o compresión de un nervio en la parte baja de la espalda.

La ciática suele afectar a una sola pierna a la vez. Sin embargo, es posible que la ciática se produzca en ambas piernas. Es simplemente una cuestión de dónde se pellizca el nervio a lo largo de la columna vertebral.

Síntomas: ¿Cómo saber si tengo ciática?

Los síntomas de la ciática incluyen:

  • Dolor de moderado a intenso en la parte baja de la espalda, las nalgas y la pierna.
  • Adormecimiento o debilidad en la parte baja de la espalda, las nalgas, las piernas o los pies.
  • Dolor que empeora con el movimiento; pérdida de movimiento.
  • Sensación de «pinchazos» en las piernas, los dedos o los pies.
  • Pérdida de control de los intestinos y la vejiga (debido a la cauda equina).

Complicaciones de la ciática

La buena noticia sobre el dolor ciático es que suele desaparecer por sí solo con el tiempo y algunos tratamientos de autocuidado. La mayoría de las personas (entre el 80% y el 90%) con ciática mejoran sin necesidad de cirugía, y aproximadamente la mitad de ellas se recuperan completamente de un episodio en seis semanas.

Sin embargo, el dolor crónico (continuo y duradero) puede ser una complicación de la ciática. Si el nervio pellizcado está gravemente lesionado, puede producirse una debilidad muscular crónica, como un «pie caído», en el que el entumecimiento del pie hace imposible la marcha normal.

La ciática puede causar daños permanentes en los nervios, lo que provoca una pérdida de sensibilidad en las piernas afectadas.

Llama a tu especialista de inmediato si pierdes la sensibilidad en las piernas o en los pies, o si tienes alguna preocupación durante el tiempo de recuperación.

Factores de riesgo de la ciática

Los siguientes factores incrementan el riesgo de padecer ciática:

  • Una lesión/una lesión previa: Una lesión en la parte baja de la espalda o en la columna vertebral le hace correr un mayor riesgo de padecer ciática.
  • El envejecimiento: se produce un desgaste natural del tejido óseo y de los discos de la columna vertebral. El envejecimiento normal puede hacer que sus nervios corran el riesgo de lesionarse o quedar atrapados por los cambios y desplazamientos de los huesos, discos y ligamentos.
  • El sobrepeso: Tu columna vertebral es como una grúa vertical. Tus músculos son los contrapesos. El peso que llevas en la parte delantera de tu cuerpo es lo que tu columna vertebral (grúa) tiene que levantar. Cuanto más peso tienes, más tienen que trabajar los músculos de la espalda (contrapesos). Esto puede provocar tensiones, dolores y otros problemas de espalda.
  • Un núcleo débil: El «núcleo» son los músculos de la espalda y el abdomen. Cuanto más fuerte sea tu núcleo, más apoyo tendrás para la zona lumbar. A diferencia de la zona del pecho, donde la caja torácica proporciona apoyo, el único apoyo para la zona lumbar son los músculos.
  • Un trabajo activo y físico: Los trabajos que requieren levantar objetos pesados pueden aumentar el riesgo de padecer problemas lumbares y el uso de la espalda, o los trabajos en los que se permanece sentado durante mucho tiempo pueden aumentar el riesgo de padecer problemas lumbares.
  • Una postura inadecuada en la sala de pesas: Incluso si estás físicamente en forma y activo, puedes ser propenso a la ciática si no sigues la forma corporal adecuada durante el levantamiento de pesas u otros ejercicios de entrenamiento de fuerza.
  • La diabetes: La diabetes aumenta la posibilidad de que se produzcan daños en los nervios, lo que incrementa la posibilidad de padecer ciática.
  • Osteoartritis: La artrosis puede causar daños en la columna vertebral y poner los nervios en riesgo de lesión.
  • Un estilo de vida inactivo: Estar sentado durante mucho tiempo y no hacer ejercicio ni mantener los músculos en movimiento, flexibles y tonificados puede aumentar el riesgo de padecer ciática.
  • Fumar: La nicotina del tabaco puede dañar el tejido de la columna vertebral, debilitar los huesos y acelerar el desgaste de los discos vertebrales.

Cómo se diagnostica la ciática

En primer lugar, el médico revisará tu historial médico. A continuación, te preguntará por tus síntomas.

Durante el examen físico, se te pedirá que camines para que tu médico pueda ver cómo tu columna vertebral soporta tu peso. Es posible que te pidan que camines de puntillas y con los talones para comprobar la fuerza de los músculos de la pantorrilla. Es posible que su médico también haga una prueba de elevación de la pierna recta. Para esta prueba, te acostarás de espaldas con las piernas estiradas. El médico levantará lentamente cada pierna y anotará el punto en el que comienza el dolor. Esta prueba ayuda a localizar los nervios afectados y a determinar si hay un problema con uno de sus discos. También se le pedirá que haga otros estiramientos y movimientos para localizar el dolor y comprobar la flexibilidad y la fuerza de los músculos.

En función de lo que descubra el médico durante la exploración física, es posible que se realicen pruebas de imagen y otras. Éstas pueden incluir:

  • Radiografías de la columna vertebral para buscar fracturas vertebrales, problemas de disco, infecciones, tumores y espolones óseos.
  • Resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC) para ver imágenes detalladas del hueso y los tejidos blandos de la espalda. Una resonancia magnética puede mostrar la presión sobre un nervio, una hernia discal y cualquier afección artrítica que pueda estar presionando un nervio. Las resonancias magnéticas suelen solicitarse para confirmar el diagnóstico de ciática.
  • Estudios de la velocidad de conducción nerviosa/electromiografía para examinar el recorrido de los impulsos eléctricos a través del nervio ciático y la respuesta de los músculos.
  • Mielograma para determinar si una vértebra o un disco están causando el dolor.

Cómo se trata la ciática

El objetivo del tratamiento es reducir el dolor y aumentar la movilidad. Dependiendo de la causa, muchos casos de ciática desaparecen con el tiempo con algunos tratamientos sencillos de autocuidado.

Los tratamientos de autocuidado incluyen:

  • Aplicar compresas de hielo y/o calientes
  • Toma medicamentos antiinflamatorios para reducir el dolor, la inflamación y la hinchazón.
  • Realizar estiramientos suaves

Si los tratamientos de autocuidado no dan resultados, es recomendable acudir de nuevo al especialista para probar otras opciones de tratamiento. Entre ellas se incluye:

  • Medicamentos con receta: El médico puede recetar relajantes musculares para aliviar las molestias asociadas a los espasmos musculares.
  • Fisioterapia: El objetivo de la fisioterapia es encontrar movimientos de ejercicio que disminuyan la ciática al reducir la presión sobre el nervio. Un programa de ejercicios debe incluir ejercicios de estiramiento para mejorar la flexibilidad muscular y ejercicios aeróbicos (como caminar, nadar o hacer ejercicios aeróbicos en el agua).
  • Inyecciones en la columna vertebral: Una inyección de un corticoesteroide, un medicamento antiinflamatorio, en la parte baja de la espalda podría ayudar a reducir el dolor y la hinchazón alrededor de las raíces nerviosas afectadas.
  • Terapias alternativas: Los métodos alternativos para mejorar el dolor ciático incluyen la manipulación de la columna vertebral por un quiropráctico autorizado, el yoga o la acupuntura. Los masajes pueden ayudar a los espasmos musculares que a menudo se producen junto con la ciática. La biorretroalimentación es una opción para ayudar a controlar el dolor y aliviar el estrés.

¿Cómo puedo prevenir la ciática?

Algunas formas de ciática no se pueden prevenir, como la enfermedad degenerativa del disco, la ciática debida al embarazo o las caídas accidentales. Aunque no sea posible prevenir todos los casos de ciática, tomar las siguientes medidas puede ayudar a proteger la espalda y reducir el riesgo:

  • Mantener una buena postura: Seguir unas buenas técnicas posturales al sentarse, estar de pie, levantar objetos y dormir ayuda a aliviar la presión en la parte baja de la espalda. El dolor puede ser una señal de advertencia temprana de que no estás bien alineado. Si empiezas a sentirte dolorido o rígido, ajusta tu postura.
  • No fumes: La nicotina reduce el riego sanguíneo de los huesos. Debilita la columna vertebral y los discos vertebrales, lo que aumenta la tensión en la columna y los discos y provoca problemas de espalda y columna.
  • Mantén un peso saludable: El sobrepeso y una mala alimentación se asocian a la inflamación y el dolor en todo el cuerpo. Cuanto más cerca estés de tu peso corporal ideal, menos tensión ejercerá sobre su columna vertebral.
  • Haz ejercicio con regularidad: El ejercicio incluye estiramientos para mantener la flexibilidad de las articulaciones y ejercicios para fortalecer el núcleo, es decir, los músculos de la parte baja de la espalda y el abdomen. Estos músculos sirven para sostener la columna vertebral. Además, intenta no permanecer sentado durante largos periodos de tiempo.
  • Elige las actividades físicas con menos probabilidades de dañar su espalda: Realiza actividades de bajo impacto, como nadar, caminar, practicar yoga o tai chi.
  • Protéjete de las caídas: Usa zapatos que te ajusten bien y mantén las escaleras y los pasillos libres de desorden para reducir la posibilidad de una caída. Asegúrate de que las habitaciones están bien iluminadas y de que hay barras de sujeción en los baños y barandillas en las escaleras.

¿Qué puedo hacer ahora para mejorar la ciática?

Las medidas de autocuidado en casa a menudo pueden ayudar a aliviar el dolor hasta que te recuperes por completo. Puedes:

  • Corregir la postura al sentarse
  • Realizar estiramientos suaves
  • Aplicar frio y/ o calor en la zona ( el que más ayude a aliviar el dolor)
  • Pedir cita con un profesional lo antes posible para tratar la ciática cuanto antes.