hombre sufriendo un dolor de cabeza

Dolor de cabeza: tipos, causas y prevención

El dolor de cabeza, conocido comúnmente también como cefalea, es una de las formas más habituales de sentir dolor por parte de las personas. Normalmente, se trata de un dolor que aparece de forma intermitente, con una sensación de pulsación o de presión, como si tuviésemos un cinturón que aprieta en la cabeza. Las formas más comunes del dolor de cabeza son la migraña y/o la jaqueca, así como la cefalea tensional o de origen cervical.

Pese a que son molestos y provocan dolor, el dolor de cabeza raramente implica un problema grave de salud. Generalmente, se presenta en cualquier región de la cabeza, pudiendo afectar a un lado o a ambos, e incluso puede aparecer en un lugar concreto de la cabeza y extenderse hacia el resto de la cabeza.

Tipos de dolor de cabeza

Existen más de 300 tipos de dolor de cabeza o cefalea, que pueden dividirse en dos grandes grupos:

1. Cefaleas primarias
Dolor de cabeza de causa desconocida en la que no se puede demostrar ninguna alteración estructural ni metabólica que justifique el dolor de cabeza, entre las que se encuentran la migraña, la cefalea tensional, la cefalea en acúmulos, cefalea crónica diaria y la neuralgia trigeminal. Representan el 95% de las cefaleas.

Las más frecuentes son:

  • Cefalea tensional o cervicogénica: este dolor de cabeza de origen cervical se desencadena por tensión muscular de la cervical y musculatura masticadora. El dolor provocado se manifiesta en la parte posterior de la cabeza, detrás de las orejas, aunque también puede afectar a la zona oculofrontotemporal. Este tipo de dolor de cabeza es uno de los más comunes y tiene una importante presencia en mujeres de mediana edad. La fisioterapia puede trabajar la musculatura para disminuir la tensión cervical y los puntos gatillo que pueden estar generando estos dolores de cabeza.
puntos gatillo que provocan dolores de cabeza
Diferentes puntos gatillo de la musculatura cervical que pueden ocasionar dolor de cabeza. Fuente: https://helycis.com/tipos-de-dolor-de-cabeza/
  • Migrañas (jaqueca): Cefalea reiterada de gran intensidad, que impide al enfermo desempeñar sus actividades. Puede durar varios días. Suelen existir antecedentes familiares y puede desencadenarse por diversos estímulos. Duele la mitad de la cabeza y se siente como un latido. A veces conlleva náuseas, vómitos, e intolerancia a la luz y el ruido.
  • Cefaleas en racimos: Poco frecuente. Afecta más a varones jóvenes. Son crisis de cefalea muy intensas, unilaterales y breves (menos de 3 horas), repetidas en el día y unos meses al año. Suelen despertar al paciente. También pueden presentar enrojecimiento ocular, lagrimeo, congestión nasal, hinchazón facial, edema de los párpados y rinorrea del lado en el que duele la cabeza.

2. Cefaleas secundarias
Suponen tan solo un 5% de las cefaleas. Tras un estudio médico, se puede identificar la causa que las produce. Generalmente, son de instauración brusca, por algún trastorno craneal o cerebral (hemorragias, infartos, tumores…), aunque también pueden estar causadas por infecciones o uso excesivo de medicación analgésica.

La clave para lograr solucionar las cefaleas es llegar al diagnóstico exacto del tipo de dolor de cabeza y para ello es crucial la experiencia del neurólogo. Una vez identificado, se instaurará el tratamiento farmacológico más adecuado y los controles periódicos para conseguir erradicar el dolor.

tipos de dolor de cabeza
Zonas de dolor en las cefaleas más frecuentes. Fuente imagen: Centro de fisioterapia y osteopatía Veraluz

Causas del dolor de cabeza

El tipo de dolor de cabeza más habitual es la cefalea tensional (de origen cervical), cuyo origen se encuentra en la tensión muscular de los hombros, el cuello y la mandíbula.

El dolor de cabeza ocasionado por la cefalea tensional puede estar directamente relacionado con el estrés, la depresión, un traumatismo craneal, una posición anormal… Este tipo de dolor suele aparecer en ambos lados de la cabeza, empezando con frecuencia en la parte posterior de la cabeza y avanzando hacia delante.

El dolor de cabeza puede producirse también si el paciente padece un resfriado, gripe o fiebre.

En algunas ocasiones, el dolor de cabeza puede estar causado por un problema más serio, como hemorragia cerebral, presión arterial muy alta, tumor cerebral, apnea del sueño, accidente cerebro vascular, etc… y deberá ser diagnosticado por un médico.

Síntomas

El dolor puede localizarse en una parte de la cabeza o puede afectar a toda la cabeza de forma más general. La intensidad del dolor suele ser moderada o severa, y con cierta frecuencia puede ser incapacitante para el paciente, obligándole a acostarse y suspender toda su actividad. La frecuencia de los episodios es variable, oscilando entre uno y cuatro o cinco al mes. La duración de una crisis de migraña generalmente no sobrepasa las 24 horas, aunque pueden ser muy breves (tres o cuatro horas) o muy largas (hasta tres días).

El tipo de dolor que podría indicar una cefalea se divide de la siguiente forma:

  • Dolor eléctrico (calambre).
  • Dolor opresivo (como un casco).
  • Dolor pulsátil (como un latido).
  • Dolor terebrante (como un taladro).
  • Dolor explosivo.

De forma visible, se pueden detectar los siguientes síntomas:

  • Edema palpebral: párpados más cerrados.
  • Espasmos faciales.
  • Párpados caídos.
  • Anisocoria: diferencias entre la dilatación de las pupilas.
  • Lagrimeo.
  • Enrojecimiento de ojos.
  • Vértigo.
  • Náuseas y vómitos.

Existen ciertos síntomas que además requieren de una visita prácticamente inmediata al médico:

  • Alteraciones en la visión (manchas negras, luces brillantes, distorsión visual, visión doble, etcétera).
  • Sensación de hormigueo en brazos y piernas.
  • Erupciones cutáneas.
  • Mareo e inestabilidad al ponerse en pie.
  • Caída de párpados o cambios en el tamaño de la pupila.
  • Rigidez en la nuca.
  • Fiebre.

¿Cómo se tratan los dolores de cabeza?

El tratamiento de las cefaleas tiene tres partes:

1. Identificar y evitar los factores desencadenantes.

2. Tratar adecuadamente las crisis de dolor: la selección del fármaco debe hacerse de modo individualizado para cada paciente. Los analgésicos entran en dos grandes grupos: analgésicos no específicos tipo antiinflamatorios o paracetamol y analgésicos específicos como ergotaminas y triptanes. En ocasiones es necesario utilizar fármacos para controlar las náuseas y los vómitos.

3. Iniciar tratamiento preventivo cuando sea necesario.

Prevención

Es importante adoptar una serie de hábitos de vida saludable, muy importantes para el tratamiento de las cefaleas. Para ello es conveniente seguir estas pautas:

  • Tratar de llevar una vida ordenada.
  • Realizar ejercicio físico de manera habitual.
  • Controlar la postura corporal y el movimiento cervical.
  • Evitar el uso excesivo de móviles, ordenadores, tablets.
  • Evitar el alcohol y el tabaco.
  • Evitar abusos de medicación o cafeína.
  • Solicitar ayuda ante síntomas depresivos, que pueden ser un desencadenante del dolor o de su agravamiento.
  • Acudir al neurólogo frente a cualquier tipo de dolor inesperado.

Fuente imagen destacada: Medicina del Dolor Valencia